jueves, julio 29, 2010

Encrucijadas

Hay momentos en la vida, en que no sirve de nada esconder la cabeza a la realidad, hacer oídos sordos y esperar que el tiempo sea quien ponga cada cosa en su lugar. Hay ocasiones en que las situaciones se nos desnudan de frente y nos exigen tomar decisiones para las que no siempre nos sentimos preparados.

Cuando el presente se sustenta sobre una continuidad cómoda, pero el futuro evidencia un cambio inevitable, se produce un choque de perspectivas en las que por mucho que nos duela, tenemos que tomar una decisión.

¿Qué pasa si el presente y el futuro son incompatibles? ¿Qué sucede cuando en el día a día eres feliz, pero eres consciente de un cambio inminente en el que esa situación ya no encaja? ¿Qué sucede si todo nuestro mundo se trastoca con una decisión tomada por otros, tiempo atrás, que lo cambia todo?

Me gustaría pensar que siempre hay nuevos planteamientos, opciones a medio camino que construyan puentes con los que unir presente y pasado.

Pero... ¿y si no?