miércoles, octubre 17, 2007

Abrázame

Hay noches en que las estrellas parecen desgastadas, como si a fuerza de conceder otros deseos, hubieran perdido su magia.

Las horas no avanzan, los ojos gotean tinieblas, los miedos se filtran y deshacen a su antojo las esperanzas tejidas el día anterior.

Los pianos beben hasta emborracharse, las deudas pasan factura, el deshielo se cuela por el esternón.

Y hace tanto frío dentro...