martes, febrero 26, 2008

Punto... y FINAL

Su mayor miedo era echarle de menos. Ahora sólo puede echarle de más.

Su mayor miedo era recordar todo lo bueno que quedó atrás, que le pesara demasiado la nostalgia. Ahora sólo puede pensar en esas semanas de gritos, reproches y humillaciones donde se ha destruido todo lo que llevaba meses intentando preservar, a su propia costa.

Su mayor miedo era reconstruirse, sin apartarle, haciendo mil malabarismos con los que minimizar el daño. Ahora se cierra la puerta de la verdad más dolorosa en su corazón deshecho, cuando quizá más necesitaba ese abrazo que prometió que nunca le faltaría. Ahora él se reconstruye a costa de un dolor que no quiere evitar... y pide respeto.

No le pidas que te perdone.

No lo sientes.

Dentro de siete años dile tú también que ojala no hubieras cogido ese avión...