Hay personas que nacen con la suerte bajo el brazo. Las adversidades sobrevuelan sus sueños y apenas rozan sus expectativas. Lanzan las monedas decisivas al aire y casi siempre caen de su lado. Siguen los caminos más transitados y encuentran a menudo la puerta correcta. Han crecido teniendo la suerte de su lado y no han tenido que esforzarse apenas por conseguir la sonrisa que baña su tranquilidad y seguridad en sí mismos.
Hay personas que nacen con la suerte de culo. Tiran la moneda una y mil veces y siempre se quedan sin respuesta. Invierten todas sus energías en decisiones correctas y se quiebran por el camino asoladas por las adversidades. Se levantan y llueve. Han crecido a sabiendas de ir contracorriente, con la certeza de que en esta vida ni siquiera el esfuerzo es garantía de que algo se logre o valga la pena.
Hay personas que no valoran la buena suerte que tienen.
Hay personas que no entienden la mala suerte que tienen.
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25 comentarios:
Quizá mucha fe? Quizá falta de fe?
Un saludo.
El humano es muy bueno para convencerse a si mismo que es una pobre victima del mundo en el que esta parado, ¿Y qué hace?, juega a tirar la moneda apostando a que perderá, elige un camino convencido que otra vez no será el correcto..
.. la clave está en no dejarse pisotear por nuestros propios pies, la clave es avanzar sin miedo a equivocarse, la clave esta en la confianza que te permites tener a ti mismo...
No busquemos la suerte, busquemos el éxito en cada cosa que nos propongamos..
Ishtar, extrañé leer tus reflexiones estos dos meses
un abrazo, desde Chile.
Me alegro mucho de poder leerte otra vez. Había perdido el vínculo con tu página hasta hoy.
No estoy muy seguro de que exista la buena o la mala suerte. Vivimos en un azar determinado por la complejidad de las variables que nos comprometen y a nosotros nos toca sólo la reflexión y la toma de postura.
Que unas veces nos salga bien y otras mal no quita la valentía de aceptar el reto.
Besos.
Me alegro mucho de poder leerte otra vez. Había perdido el vínculo con tu página hasta hoy.
No estoy muy seguro de que exista la buena o la mala suerte. Vivimos en un azar determinado por la complejidad de las variables que nos comprometen y a nosotros nos toca sólo la reflexión y la toma de postura.
Que unas veces nos salga bien y otras mal no quita la valentía de aceptar el reto.
Besos.
¡Tsss! Excelente.
(Amos tienen suerte, la clasificación ya es muy relativa).
¡Saludos!
Qué bueno que volviste hace tiempo no escribías!
la suerte es una escusa para decir que no la tenemos o que ocurrió algo que no esperábamos...
no hay malas decisiones, todo es parte del aprendizaje.
Conozco a alguien k la suerte pareciera estar de su lado siempre y me refiero a el, porque es la excepción, lo normal es k las personas tengan todo gracia a sus esfuerzos, no por azar...
Antes de ser cara o ser cruz, la moneda ha estado por el aire dando vueltas, mostrando tanto una como otra cara, y al final, el que caiga de uno o de otro lado es mera cuestión del azar. Es cierto que del azar no se puede escapar, que estamos a su merced, pero lo que no depende de este, lo que de verdad está en nuestra manos, es cómo jugamos con él, como ante las reiteradas cruces de la moneda, la seguimos lanzando con la esperanza que salga cara. Al que le ha salido cara a la primera, quizá se le acaben las ganas de seguir jugando, pero para el resto, siempre nos quedará la ilusión de poner la suerte de nuestro lado por una vez.
¿Seguimos jugando?
;-)
¿Hay personas?
Me alegro poder volver a perderme entre tus reflexiones. Nunca se valora la buena o mala suerte que tenemos cada uno porque muchas veces estamos más pendiente de la suerte o desventura del vecino y cuando queremos disfrutar la nuestra se nos ha esfumado entre los dedos.
Te extrañe durante mi periodo de reflexión y silencio porque tus consejos siempre fueron muy bien recibidos y me ayudaban a ver las cosas con claridad.
Un beso muy fuerte!!!
La suerte es casquivana, caprichosa, veleta y esquiva.
La mala suerte no existe; es la ausencia de suerte.
Cuanto más luchemos, más suerte tendremos.
El problema lo va a tener al que no le funcione este axioma.
Así que hay que luchar siempre.
Realmente es excelente lo que escribis, llegue hasta el 14 de febrero del 2008 y me lei cada uno de tus posteos empezando por esta mañana y terminando ahora que son las 02:41. Me encanta y canalizar gran parte de nuestra vida por medio de palabras es una terapia.
Voy a seguir leeyendo mañana hasta llegar a tu primer texto ♥
voy a seguirte, por supuesto, me ha encantado la publicacion del 6 de julio "Te lo prometo"
Cara o cruz. A veces no se nace con buena o mala suerte, simplemente nos topamos con ella como venga. Yo en este momento siento que mi destino está volteado en contra mía y como que no hay forma de enderezarlo; a ver si algún día encuentro las mejores herramientas para cercar y encauzar mi camino, que hoy aparece con veredas nunca vistas, tentadoras pero peligrosas, por algo el dicho "no tomes camino por vereda".
Hermosamente escrito tu post. Beso.
No existen la buena o mala suerte, simplemente personas que lo intentan con mayor ilusión.
Esa llamado suerte es el esfuerzo de uno poniendo las probabilidades ha su favor. Y si no tiene exito la primera vez, intentarlo una y otra vez hasta consiguirlo.
Qué curioso... Ishtar, ¿Crees en las casualidades?
Recibo un correo electrónico sobre un comentario en un post de un blog olvidado. Entro, recuerdo vagamente, curioseo sobre el pasado, pincho en un enlace tuyo, llego aquí y tú tambien volviste despues de un largo silencio.
Qué curiosa es la vida...
Me encanta :)
Que poco valoran muchos la suerte, y que poco se valora lo que se aprende de las malas rachas, aunque por mi parte prefiero las de suerte.
Muy buena entrada :D
Mateo Santa Marta , es posible que la fe ayude a confiar en la suerte. Al fin y al cabo tener fe no es más que una especie de confianza ciega en algo que no se puede saber. Quizá las personas con más fe puedan creer más en su suerte. Pero las personas desafortunadas tarde o temprano pierden también la fe. No se puede confiar en algo que siempre te da la espalda, llámese del nombre que se llame.
Naya, ser una víctima no es lo mismo que tener o no tener suerte. Hay personas que son aforunadas pero que cuando algo les sale mal tienden al dramatismo. También hay personas que siendo poco afortunadas no suelen recrearse en ello, sino que pese a todo siguen luchando contra viento y marea. Unos lo tienen más fácil que otros, pero lo que está claro es que como lo vivan es cuestión de actitud.
Pero es verdad que es precisamente esa actitud, la que puede hacer que la mala o buena suerte sea algo que ni se planteen. Quien lucha cada día y se enfrenta al mundo con la seguridad bajo sus pies, no necesita ni le importa saber la suerte que tiene, sólo el esfuerzo que pone.
Un abrazo muy fuerte, y que el éxito te acompañe ;)
Ybris , es muy posible que la suerte no sea sino la especulación que hacemos de las diferentes vicisitudes de la vida. Pero quien más y quien menos se ha planteado, ha vivido o ha visto a su alrededor, situaciones en las que no puede evitarse pensar en la suerte. No sé la razón que acompaña esos pensamientos. A veces sirve de excusa, a veces de rendición, a veces de lamento y a veces de intento de explicación. Pero al margen de la que suerte, buena o mala, sigue siendo algo muy relativo, haberla hayla ;)
Besos a montones
Kappie G, al final la suerte depende del azar, lo importante es lo que somos capaces de construir pese a ella.
Freckles , la verdad es que sí, pasa el tiempo y las reflexiones se pierden sólo en mi cabeza. Me ha gustado mucho tu última frase. Aunque yo sí creo que existen las malas decisiones, sólo que gracias a ellas aprendemos. Son necesarias, son como bien dices, parte del camino. Otra cosa son las cosas que no dependen de nuestras decisiones, sino que son fruto del azar. Es otra forma de aprendizaje, porque asumir lo que no se puede cambiar también es importante.
Anonimo, yo también conozco alguna persona con la suerte de cara, tanto, que si alguna vez la vida le pone una piedra en el zapato su mundo parece hundirse sin remedio. Y aún así, al día siguiente ha pasado la tormenta y en su mundo vuelve a reinar la calma. Supongo que hay personas más afortunadas que otras, aunque eso no signifique necesariamente que sean ni más felices ni mejores. Es necesaria también la mala suerte para apreciar la buena.
Ahhh , quizá por eso no soy demasiado amante del juego, el azar me parece demasiado aleatorio- No tiene mérito aquello que se te ha proporcionado por azar, es una suerte sin duda, o puede serlo, pero no tiene mérito. Aunque a todos nos gusta que de vez en cuando la suerte nos sonría, y que no que no depende de nosotros salga independientemente de que no requiera nuestro esfuerzo directo. Cuántas veces en esta vida habré cruzado los dedos.
Creo que a los que siempre ganan no se les quita las ganas de seguir jugando, todo lo contrario. Es a los que pierden siempre los que alguna vez terminan por rendirse.
Yo por supuesto seguiré jugando. Si no me salen buenas cartas quizá aprenda al menos a farolear ;)
Una hija de puta con clase , sí, las hay. Creo que si dudara de eso, ni toda la suerte del mundo podría mantenerme en pie.
Josy , es verdad que vemos siempre la buena suerte en el ojo ajeno y nos cuesta más ser consciente de la nuestra. La mala en cambio a veces incluso la proclamamos a los cuatro vientos.
¿Tiene más suerte la persona a quién todo le sale siempre bien, o la persona a la que no saliéndole bien ni la mitad sigue en pie y no deja de luchar y de intentarlo?
Creo que son muchas menos las personas de quien podemos decir que tienen buena suerte que aquellas a las que vemos y nos preguntamos por qué la vida se ha cebado tanto con ellos.
Kaloni pues entonces la ausencia de suerte es una putada, y si la lucha y el esfuerzo no son garantía, habrá gente muy desesperanzada en la vida. Pero es verdad que la suerte es caprichosa y esquiva, eso, y también en ocasiones, difícil de ver.
Julia Gonzalez, muchísimas gracias por tus palabras. Siempre resulta reconfortante saber que pese al tiempo, las letras siguen llegando. Es un placer saber que las palabras tejen pensamientos y emociones que no importa cuándo, siguen llegando a alguna parte.
Lorena, muchas gracias. Lo que tienen las reflexiones salidas directamente del corazón es eso, que llegan.
Mente Peregrina, estoy de acuerdo que no es cuestión de nacer con ella, sino quizá de encontrarnos con ella. Aunque nacer en según que familia o país ya es una suerte. ¿Sabes? A veces es cuestión de tomaros un alto en el camino. No sé por qué, pero suele ser cierto que a perro flaco todo son pulgas, y que con la perspectiva dañada, hasta las más insignificantes cosas parecen gigantescas montañas. Sea como sea, espero que el camino empiece a dejarte un poco de luz al final, y que las veredas te lleven a puerto seguro
Cesar, quiero pensar que mientras no se conoce el desaliento, todo el mundo lo intenta al principio con la mayor ilusión. Ya luego la vida se encarga de que la conserves o la pierdas por el camino.
Ignacio, no siempre puede uno poner las probabilidades a su favor. En ocasiones por mucho esfuerzo que pongas existen adversidades circunstanciales que tiran por tierra tus planes a tus espaldas. La perseverancia sí es una actitud más personal.
Arrabales, la verdad es que creo en las causalidades ;)
Gracias a ese correo que te llevó a un comentario que te llevó al pasado, has regresado por aquí. Causalidad absoluta. Y yo que me alegro de verte.
Arry, dicen que sabemos que tenemos suerte cuando alguna vez hemos vivido lo contrario. Supongo que sólo cuando algo te ha salido mal aprendes a valorarla cuando te sale bien ;)
En mi caso siempre he dicho que hay que ver la buena suerte que tengo para la mala suerte que tengo.
Muchísimas gracias a todos los que seguís pasando por aquí. Es una suerte contar con vosotros.
Olaaaaa!!! Espero q pases por mi blog y te hagas seguidor de el!!
Yo el tuyo lo pondré en la lista d ms blog recomndados! Asias un saludo!
La verdad es que hace mucho tiempo que no escribo en el blog de nadie. A veces me paso por algunos, cuando me invade la melancolía sobre todo. Pero ya no escribo ni leo a menudo.
Si alguien escribe aquí sólo porque espere una respuesta en su blog, puede ahorrarse las molestias. Ese tipo de intercambios superficiales no me interesan en absoluto.
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